El Creador se manifiesta en el hombre con la Fuerza de las Tres Grandes Emanaciones que iluminan toda su existencia: VOLUNTAD, AMOR y SABIDURÍA.

En la interminable jornada que le espera al Hombre en su eterna ascensión, él siempre ha de estar iluminado por estos Rayos de Voluntad, Sabiduría y Amor, pues él no podría estar completamente librado de sus propias fuerzas en su constante progreso espiritual y necesita de la luz que su Creador le envía siempre, para que el nunca se sienta solo y desamparado, y sepa que existe una FUERZA, un SER que lo ama y lo acompaña en su largo Camino al Infinito.

Voluntad
La Voluntad es la Fuerza del espíritu, la verdadera fuerza que mueve al Universo. La voluntad del hombre no es mas que la Voluntad del Padre en él manifestada, siendo Padre o Hijo de la misma Sustancia y de la misma Esencia. Así, la suprema Libertad del hombre está en su Total Entrega a la Voluntad del Padre, a la realización de ella en pensamiento, palabra y obra. He aquí la maravillosa paradoja que libera al hombre. Nada se desarrolló en el ocio y la inercia. La voluntad es el triunfo del Espíritu sobre la materia. La voluntad es vencer en las pequeñas cosas, para poder vencer en las grandes. La elevación de la naturaleza superior sobre la inferior.

Es más grande el Hombre que se conquista a sí mismo, que aquél que vence en mil batallas, porque no hay mayor batalla que aquella que se libra consigo mismo. La Voluntad es la victoria más grande en la lucha de la existencia; ella es fuerza que mueve todas las cosas, la Fuerza que acompaña al Hombre en su Camino al Infinito.

La Voluntad es la primera emanación del TODO CREADOR, el UNO SANTO DE LA TRINIDAD DIVINA. El Padre Creador de todo cuanto existe.

Sabiduría
Sabiduría es la transmutación del Conocimiento Verdadero, la Comprensión de la naturaleza esencial de todas las cosas, y de la propia. La esencia de la Sabiduría no está en abarcar todo el Conocimiento, sino en conocerlo todo a través del conocimiento de la propia naturaleza.

El sabio conoce lo desconocido conociendo su propia naturaleza, sabiendo que su esencia es la misma de todo cuanto lo rodea, y que es en lo grande como en lo pequeño, siendo el Septenato del Hombre el mismo del Universo, del átomo y de la galaxia.

Todas las respuestas a los interrogantes que se plantea el hombre subyacen en su propia esencia, y el conocimiento de ella ha de darle las claves para descifrar los misterios del Universo, a través de la comprensión de su propio misterio. La Sabiduría mora en el templo Interior del Alma, su voz habla en el Silencio y la Soledad, en el recogimiento y la meditación, su luz ilumina el Camino del hombre en su Pensamiento, Palabra y Obra.

La Sabiduría es el Santo Aliento, la Segunda Emanación del TODO CREADOR. La Madre Procreadora de la Creación.

Amor
El Amor es la Identificación e Integración con todo cuanto existe, el morir como individualidad para volver a nacer en cada ser que nos rodea, para ser entonces uno con la Creación. Porque todos lleváis la misma esencia en vuestros corazones y sois hechos de la misma sustancia, alimentados por una sola savia. No sois almas separadas unas de las otras, sino que formáis parte del Alma Universal, del Gran Todo.

Sois como gotas de agua formando el Océano de vida, el Amor es la unión de la propia Esencia con aquella misma que anima al Universo. Así, Dios es el AMOR PURO, porque Él es la Esencia misma del Universo. El Amor es el despertar de la Conciencia Cósmica en el Hombre, que ha de unirlo con el Universo y con el TODO CREADOR.

El Camino del Amor es cumplir la voluntad del Padre, y amarlo por encima de todas las cosas, en el camino del Servicio y la Entrega a los demás, sabiendo ver al Padre en todo ser que nos rodea, planta, animal u hombre; mundos, soles o galaxias.

El amor se manifiesta de múltiples maneras, con paciencia y bondad hacia los demás, con un simple gesto o una sonrisa, con una caricia de consuelo o protección, con un poco de calor y comprensión, con el servicio y la entrega al semejante, con la renuncia al propio bienestar por el de los demás, con el sacrificio de sí mismo por la humanidad.

Se puede amar de mil maneras; la vida puede ser una constante obra de Amor, poniendo un poco de Amor en cada día vivido. Un solo pensamiento de Amor, una sola palabra de Amor, una sola Obra de Amor. Para que el Amor perdure en cada momento de vuestra vida, y su esencia ilumine vuestra existencia.

El Amor es el CRISTO manifestado en el Hombre, la Tercera Emanación del TODO CREADOR. El Hijo de la Divina Trinidad.

 

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